La recompactación dirigida: ¡para lograr un crecimiento vegetal insuperable y mayores cosechas!
Recompactación por franjas
Por medio de la recompactación por franjas se puede conseguir un estado óptimo del suelo que se adapte a las condiciones meteorológicas reinantes y, por tanto, que garantice las condiciones adecuadas para un crecimiento rápido y uniforme de las plantas. Así pues, la recompactación por fajas es todo un seguro de cumplimiento de los plazos de cultivo. Además, las fajas que se obtienen son homogéneas, están bien recompactadas y no presentan huellas de neumáticos. Se trata de una ventaja determinante con respecto a los rodillos con perfiles de toda la superficie y repercute, sobre todo, en la suavidad de funcionamiento de las rejas de siembra.
El agua siempre donde debe estar
La recompactación por franjas en el lecho de siembra inmediato permite la vinculación de la semilla al agua del suelo en capas más profundas sin crear una capilaridad completa a la superficie del suelo. Por un lado, la plántula recibe agua (1) y, por otro, el agua no asciende tanto como para evaporarse en la superficie (2). El suelo no se seca innecesariamente. Esto garantiza una germinación satisfactoria incluso en condiciones secas.
Por su parte, en condiciones húmedas, las franjas no compactadas entre las líneas de siembra dejan espacio para la infiltración del agua en capas más profundas (3). Esto permite un intercambio de gases suficiente (4): el oxígeno importante puede alcanzar las raíces jóvenes, aunque se encuentren a gran profundidad. Las condiciones óptimas para una buena germinación y un desarrollo temprano satisfactorio del cultivo.