¡Hacer bien las cosas es decisivo!
Para el éxito lo decisivo no es la filosofía, sino la elección del procedimiento correcto de tratamiento del suelo. El procedimiento de siembra convencional con el uso de arado continúa estando muy extendido. Como consecuencia y conforme a las condiciones marco en continuo cambio, por ejemplo, el precio de los productos, la producción energética, la reducción de las tierras en barbecho, etc., en numerosas explotaciones se practican en paralelo tanto métodos convencionales como métodos de siembra directa antierosiva puesto que, en estos casos, se valora enormemente la función del arado como seguro del rendimiento.
Ventajas de las labores convencional del suelo:
- Control eficaz de la maleza de forma mecánica mediante la privación de la luz, control eficaz en los límites de las parcelas
- Calentamiento del suelo más rápido y mejor aireación del mismo para un mayor rendimiento en el caso de cultivos que requieren calor
- Medida única de laboreo del suelo en caso de encharcamiento
- Reducción del riesgo de infección del cultivo siguiente
- Aceleración de la actividad microbiana del suelo mediante el enriquecimiento con oxígeno
- Control mecánico de los ratones, caracoles y parásitos de suelo sensibles a la luz UV