Concepto de CRF
Concepto
En el concepto de CRF, todos los cultivos tienen una anchura de hilera de 50 cm, y los cereales se siembran en hileras dobles. En función de la rotación de cultivos, la hilera puede desplazarse 25 cm, por ejemplo, para aprovechar el valor de cultivo precedente de las semillas de plantas asociadas. La siembra se suele realizar en combinación con la fertilización en hileras. La protección de cultivos se realiza principalmente en hileras mediante la aplicación en banda en la hilera y con sistemas Dropleg en cultivos altos. Todas las operaciones se realizan siempre con un seguimiento de alta precisión mediante GPS RTK y control por cámara.
La tecnología de azada se utiliza para el control mecánico de las malas hierbas en combinación con la protección de cultivos específicos por hileras, la aplicación selectiva de fertilizantes y la siembra de plantas asociadas entre las hileras. Estas plantas asociadas (sin contacto directo con la fertilización y la protección de cultivos) contribuyen positivamente al apoyo fitosanitario del cultivo principal, a la fertilidad del suelo y a la biodiversidad. En función del cultivo y de las condiciones meteorológicas, estas plantas asociadas se gestionan activamente en el cultivo para garantizar su cosecha.
En los ensayos de CRF se comparan dos intensidades diferentes: una variante hace hincapié en el máximo rendimiento con escasa competencia de las plantas asociadas. La segunda variante se centrará en la biodiversidad con una intensidad reducida de uso de abonos y protección de cultivos. Se comparan dos niveles de intensidad de gestión convencional de la tierra con las dos variantes de CRF.